Retail media dejó de ser cosa de retailers: cualquier plataforma con tráfico recurrente y dato propio puede vender ese espacio a las marcas.
- Bancos: saben dónde gastaste, en qué categoría, en qué país.
- Telcos: ubicación, apps que usás, recargas, millones logueados.
- Super apps: sesiones recurrentes, ubicación, fidelidad con saldo.
- Marketplaces: dato transaccional de primera mano dentro de su ecosistema.
En LatAm, los bancos, las telcos y las super apps, entre otras, tienen datos de intención del cliente más insightful que incluso el retail. Por eso el mejor negocio de commerce media de la región no siempre está en una tienda.
Qué hace valioso al dato de un retailer
Para entender por qué, hay que pensar en qué hace valioso al dato de un retailer. Un retailer sabe qué compraste en su tienda, cuándo, por cuánto y en qué categoría. Es un dato transaccional de primera calidad. Pero está limitado a lo que pasa adentro de su propio ecosistema: no sabe qué compraste en otros lugares, ni qué estás pensando comprar, ni cuál es tu momento de vida financiera.
- Retailer: sabe qué compraste en su tienda — cobertura limitada a un ecosistema.
- Banco: sabe dónde gastaste, en qué categoría y en qué país — cubre toda la vida financiera del cliente.
- Telco: sabe ubicación, apps que usás, recargas y plan — con millones de usuarios logueados.
- Super app: sesiones recurrentes, ubicación y fidelidad con saldo — varias intenciones de compra por semana.
Un banco sabe todo eso. Sabe dónde gastaste este mes, en qué categorías, en qué comercios, en qué país. Sabe si estás pagando una hipoteca, si viajás, si tenés hijos en edad escolar, si compraste un auto. Ese dato transaccional cubre toda la vida del cliente, no solo una tienda. Y la mayoría de los bancos de la región no lo están monetizando.
Las telcos: audiencia logueada a escala
Lo mismo pasa con las telcos. Una operadora móvil sabe dónde estás físicamente, qué apps usás, cuánto tiempo pasás en cada una, cuándo recargás, qué plan tenés. Tiene millones de usuarios identificados y logueados, algo que muchos retailers solo sueñan. Y tiene canales de mensajería con permiso del usuario que son inventario publicitario puro: SMS, push, notificaciones dentro de la app de autogestión.
Las super apps son el caso más claro de todas. El usuario abre la app varias veces por semana, cada vez con una intención de compra distinta. Esa intención es exactamente lo que una marca quiere alcanzar.
Un marketplace sabe qué compraste en su marketplace. Un banco sabe qué compras en todas partes. Ese dato transaccional es la audiencia más valiosa de la región y hoy está sin monetizar.
El obstáculo no es técnico, es mental
La tecnología para activar ese inventario existe y es la misma que corre en retail: ad serving, modelos de decisión, medición de incrementalidad. El obstáculo es mental: estos jugadores no se ven a sí mismos como un medio. Ven su app como un servicio al cliente y no como un inventario que se puede vender. Cambiar esa mirada es el primer paso, y una vez que cambia, el negocio aparece rápido.
Cada vez más marcas están asignando presupuesto a retail media porque es donde ven retorno medible. Si el banco o la telco no ofrecen ese espacio, el presupuesto se va al retailer que sí lo ofrece — que muchas veces es un competidor directo. No monetizar el inventario propio no es neutral: es dejar que el competidor se quede con ese presupuesto.
El mismo motor corre hoy en retail, farmacia, combustible y marketplaces. No es una promesa: es la arquitectura con la que está construido. Y esa arquitectura no distingue entre un retailer y un banco: lo que necesita es tráfico recurrente, dato propio y marcas que quieran llegar a esa audiencia.
El dato que cada vertical tiene y no usa
Cada vertical tiene un tipo de dato que es único y que ninguna plataforma externa puede replicar. El banco tiene el gasto transaccional del cliente en todos los comercios. La telco tiene la ubicación y el uso de apps. La super app tiene la intención recurrente de compra. El retailer tiene el dato transaccional dentro de su ecosistema. Ese dato de primera mano es lo que las marcas no pueden comprar en ningún otro lado, y es exactamente lo que hace valioso al inventario de cada vertical.
El valor del dato no está en cuánto se tiene, sino en qué tan cerca está de la intención de compra. Un banco sabe que gastaste en una categoría, pero una super app sabe que estás buscando comprar ahora mismo. Esa cercanía temporal es lo que define el valor del inventario.
El cambio cultural que falta
El obstáculo más grande no es la tecnología ni el dato: es la cultura. Bancos, telcos y super apps fueron construidos como empresas de servicios, no como empresas de medios. Sus equipos miden el éxito en retención de clientes, NPS y uso de la app — no en ingresos publicitarios. Para que el negocio de commerce media aparezca, alguien dentro de la organización tiene que empezar a mirar la audiencia como inventario y no solo como cliente. Ese cambio de mirada es el primer paso, y suele venir de arriba: sin un patrocinio ejecutivo, el proyecto queda como un piloto que nunca escala.
- Migrar la mirada: la audiencia no es solo cliente, es también inventario.
- Asignar un equipo dedicado, no un proyecto lateral de marketing.
- Definir KPIs de medios distintos a los de retención o NPS.
- Asegurar patrocinio ejecutivo desde el día uno.
La oportunidad de commerce media en LatAm no está solo en el retail: está en cada plataforma con audiencia propia y dato de primera mano. El que cambie la mirada primero captura un mercado que hoy está vacío.


